JIREH

 

El Señor es mi pastor; nada me faltará. Salmos 23:1

 

Desde Génesis 22, Dios se revela a Abraham como YAHWEH JIREH (El Señor proveerá). Justo en el momento en que Isaac (el hijo de la promesa) estaba por ser sacrificado, Dios proveyó un carnero para el sacrificio y lo sigue haciendo hoy por nosotros. Jesucristo dijo: “Yo he venido para que tengan vida y para que la tengan en abundancia”.

 

Pablo declara esta misma verdad: “Ya conocen la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que aunque era rico, por causa de ustedes se hizo pobre, para que mediante su pobreza ustedes llegaran a ser ricos”  (2 Corintios 8:9) y, “ustedes serán enriquecidos en todo sentido…” (2 Corintios 9:11).

 

Gracias Señor, por ser mi proveedor.

Gracias porque en ti no hay escasez, devaluaciones ni crisis económicas.

Gracias porque Tú suples todas mis necesidades conforme a tus riquezas en gloria.

Gracias por suplir mis necesidades espirituales, físicas, económicas, emocionales y cualquier cosa que pudiera necesitar. Tú eres mi todo, ¡GRACIAS!

Gracias Dios, porque Tú apagas toda sed y sacias toda hambre en mi vida con lo mejor. ¡GRACIAS!

Gracias porque sé que Tú cuidarás de mí, mucho mejor que a los pájaros que alimentas diariamente y a las flores del campo que vistes con esplendor.

 
Vino NuevoDía 6