MÁS QUE UN REGALO

 
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Cada domingo, cuando llega la parte de prestar atención a las pantallas, me gusta ver las historias de lo que Dios hace en la vida de las personas. En ocasiones cuentan como Dios sanó a alguien, como alguien fue rescatado y lo que Dios ha hecho en otras naciones a través de gente que ha decidido servir. Así fue como conocí Visión Global, el ministerio de misiones de nuestra iglesia Vino Nuevo El Paso y Dios fue sembrando en mí un anhelo por ir y ser usada en un viaje misionero.

Al principio no entendía lo que Dios quería decirme y la idea de ir a un viaje me parecía complicada. No sabía que hacer ni me sentía capaz de poder compartirle a otras personas la Palabra, mucho menos tenía el dinero para pagar todos los gastos, peor aún ni siquiera tenía trabajo, pero la inquietud en mi corazón fue creciendo cada vez más. Una noche mientras oraba en mi cuarto, Dios puso en mi corazón el ir al viaje misionero en Europa así que en ese momento le pedí a Dios que si era Su voluntad que yo fuera, Él acomodara todo y me ayudara porque el panorama no era muy alentador para mí.

Yo seguía orando y Dios me sorprendió al bendecirme con un buen trabajo pero aún así el dinero no me alcanzaba y me puse a pensar en que cosas podría hacer para juntar dinero

Decidí informarme de todo lo que tenía que hacer y llené mi aplicación para el viaje. Yo seguía orando y Dios me sorprendió al bendecirme con un buen trabajo pero aún así el dinero no me alcanzaba y me puse a pensar en que cosas podría hacer para juntar dinero. Hice de todo, entré a trabajar en el negocio de mi mamá los sábados, vendí postres y como me gusta el maquillaje me promocioné para que me contrataran pero a pesar de eso, me faltaba mucho dinero por completar pero no me importaba trabajar todos los días con tal de reunir todo lo que necesitaba. Mis familiares y mis amigos de Xtreme Kids y del grupo en casa sabían que quería ir al viaje y la situación que estaba pasando y en cada reunión siempre me animaban y oraban por mí. Una tarde recibí varias llamadas de mujeres agendando cita para que las maquillara, yo estaba súper contenta hasta que me di cuenta de que el día que me habían pedido era el mismo día en el que era el congreso de mujeres de nuestra iglesia. Por un momento pensé en aceptar pero después decidí cancelar las citas e ir al congreso pues sabía que eso tendría más bendición.

El viernes al terminar el congreso recibí una llamada de una mujer pidiéndome que la maquillara esa misma tarde ¡por supuesto que acepté!, rápidamente me fui a mi casa a preparar todo y pensé “¡Sí! Dios me la mandó para bendecirme y que pueda pagar mi viaje”. Mientras preparaba todo, me llama nuevamente y me dice que sus planes habían cambiado y que ya no me necesitaba. No entendía porque me estaba pasando esto, primero parecía una bendición y al final no salió bien. Me sentía muy triste, angustiada y derrotada. Caí de rodillas llorando. Le dije a Dios que ya no podía más, que ya había intentado varias cosas y aún no veía la forma en la que iba a poder pagar, estaba muy angustiada y me rendí delante de Él -‘‘Te entrego todo. Que se haga Tu voluntad y no la mía”, le dije. Esa noche sentí como se me quitó un gran peso de encima.

 

Al siguiente día fui a trabajar al negocio de mi mamá, como cada sábado todo iba normal. De pronto mi mamá me dice –‘‘Denise tengo algo para ti’’, sacó un sobre y me lo entregó. Yo estaba desconcertada, le pregunté que era pero ella tampoco sabía así que lo abrí. ¡Era dinero, no podía creerlo! por supuesto que yo no lo esperaba. Mi mamá me contó que una señora se le acercó para dárselo y que le dijo que era para mí, le pedí que me señalara donde estaba la señora y corrí hacia ella. Me acerqué y le di las gracias, ella me dijo que Dios le había dicho que me lo diera para mi viaje misionero. No pude contener las lágrimas, la abracé y oré por ella. Estaba demasiado agradecida y no podía entender como una persona extraña, a la que nunca había visto ni le había contado nada de mi viaje había sido usada por Dios para bendecirme y darme ese dinero.

En ese momento entendí que si Dios pone un anhelo en nuestro corazón, es porque Él tiene un propósito para nosotros y si estamos dispuestos, Él lo va a cumplir. Recordé que Jazmín, mi líder de grupo, siempre estuvo al pendiente de mí, orando y alentándome y en una ocasión me dijo que no temiera, que las promesas de Dios se cumplen y que el diablo intentaba muchas veces frustrar nuestros planes pues sabía que Dios podía usarnos grandemente y el potencial que tenemos en Jesús para ser de impacto.

¡estoy a unos días de viajar a Europa con el equipo de Visión Global!

Hoy mi viaje misionero es una realidad, ¡estoy a unos días de viajar a Europa con el equipo de Visión Global! Ahora sé que aunque no haya trabajo ni dinero, eso no importa pues es Él quien va a disponer de todo y a proveer en cada momento. A veces nos estresamos, pues queremos hacer las cosas por nuestra propia cuenta pero Dios cambia nuestros planes y lo hace a su manera. Nos olvidamos de que no es en nuestras fuerzas. Muchas personas piensan que al llegar al lugar del viaje es cuando Dios te va a usar y vas a ser impactado pero para mí todo el proceso previo me ha enseñado bastante. Aprendí que no sólo se trata de estar física o materialmente preparado, lo más importante es estar espiritualmente listos. Dios aumentó mi fe y me mostró que su amor por mí es muy grande. Pude ver su provisión y sentir su amor no sólo al recibir ese sobre como muestra de que Él estaba conmigo y al pendiente de mí, también a través de cada persona que oraba y me animaba. Sé que así como Dios me bendice, quiere que también yo sea de bendición para otros y que comparta de lo mucho que Él me da. ¡Estoy súper emocionada de lo que Dios hará en mi primer viaje misionero!